Motricidad

Motricidad

martes, 30 de septiembre de 2014

Actividad 2: Conocemos nuestro cuerpo

Conocemos Nuestro Cuerpo

Objetivo: Trabajar los contenidos del cuerpo humano a través de las TIC.


Desarrollo: Gracias a “Pelayo y su pandilla” se realizará en la pizarra digital un juego interactivo del cuerpo. Los niños podrán ir saliendo en orden a la pizarra para realizar todas las actividades con las que cuenta. En el siguiente link podemos encontrar diferentes juegos (puzles, contar, construir), historias o canciones y sonidos para conocer mejor el cuerpo humano:

http://nea.educastur.princast.es/repositorio/RECURSO_ZIP/1_ibcmass_u01_identidad/index.html

lunes, 29 de septiembre de 2014

Actividad 1: Dibujando los sentimientos

Dibujando los sentimientos

Objetivo: Aprender a expresar nuestros sentimientos de manera plástica.

Desarrollo: Cada vez que se cree una disputa en clase o veamos que algún niño está con emociones extremas (ya sean buenas o malas) le mandaremos realizar un dibujo intentando reflejar todo lo que siente o lo que ha pasado. De este modo, podremos entender mejor qué es lo que le pasa y ayudará al niño a exteriorizar sus sentimientos.

domingo, 28 de septiembre de 2014

ACTIVIDADES

Como ya adelanté en la introducción de este Blog, a continuación iré colgando las actividades realizadas para trabajar la Educación Emocional fuera del aula de Motricidad.
Gracias por la atención y comentarios recibidos, espero que les sea de utilidad.

martes, 3 de junio de 2014

Décima Sesión: As de los sentimientos

AS DE LOS SENTIMIENTOS
Recursos:
Ø  Gafas mágicas.
Ø  Un pañuelo.

Planteamiento:
1. Calentamiento: Al ser la última sesión de este plan de mejora, intentaremos realizar actividades que recojan lo más importante para trabajar la inteligencia emocional a través de la motricidad. Comenzaremos, como en todas las sesiones, calentando el cuerpo en su totalidad y cantando la canción “Buenos días para todos”. Cada niño deberá decir cómo se siente y porqué se siente así de manera que todos los niños intervengan.
Después, jugaremos a las gafas mágicas. Para ello contaremos con unas grandes y les diremos a los niños que cuando se las pongan solo verán las cosas buenas de sus compañeros. El niño que se las ponga, deberá de decir algo bueno de sus compañeros.

2. Desarrollo: Cuando acabemos con las gafas la profesora preguntará:
- ¿Quién quiere a su mama?, ¿quién quiere a su papa?, ¿quién quiere a sus amigos?, y ¿quién se quiere a sí mismo?
            Explicaremos a los niños que a todo el mundo que queremos les damos abrazos y besos como ya hemos hecho otros días en clase pero a nosotros no solemos dárnoslos así que vamos a dedicar tiempo a ello. Abriremos el círculo todo lo que podamos para tener espacio suficiente para realizar movimientos. A la voz de “un, dos, tres” los niños darán tres palmadas en las piernas. La segunda vez que oigan “un, dos, tres” se darán tres autoabrazos y la tercera vez que lo oigan deberán darse tres besos.
            Realizaremos esta actividad dos o tres veces dependiendo de lo motivados que estén antes de cambiar a la siguiente.
            Dividiremos la clase en dos grupos para jugar al juego del pañuelo, pero en vez de ser cada uno un número será una cualidad. La profesora irá a los dos grupos para decirle a cada niño una cualidad positiva que tenga (esa cualidad estará compartida por la mayoría de la clase y serán las mismas en los dos grupos). A continuación será como el juego tradicional en la que la profesora se colocará en medio de los dos grupos con un pañuelo y dirá una cualidad. El niño que posea esa cualidad deberá ir corriendo a por el pañuelo, cogerlo y volver hasta su sitio sin que el compañero del otro equipo le pille.

3. Vuelta a la calma: Para finalizar nuestras diez sesiones, sentaremos a los niños en círculo y hablaremos sobre qué es lo que más les ha gustado de nuestras sesiones, qué cosas buenas han dicho sus compañeros de ellos y cómo se sienten cuando oyen decir esas cosas buenas. Por último, en parejas, uno se tumbará y el otro le dará un masaje diciéndole cosas buenas sobre él y porqué le gusta ser su amigo. Cuando la profesora lo estime oportuno cambiarán los roles.

Evaluación:

            En la última parte de nuestra ficha-registro realizaremos una valoración global sobre la autoestima que tiene cada uno de nuestros alumnos y si han aprendido a valorar más las cualidades de los compañeros no sintiéndose más o menos importantes que ellos.

Novena Sesión: Mis sentimientos

MIS SENTIMIENTOS

Recursos:

  • Imágenes de personas con distintas expresiones.
  • Balones o pelotas rojas y verdes.
  • Ordenador o aparato eléctrico con música.

Planteamiento:

1. Calentamiento: Una vez finalizado el calentamiento global del cuerpo y haber cantado la canción “Buenos días para todos” hablaremos de nuevo sobre cómo se sienten. Al quedar solo dos sesiones de trabajo, todos los niños deberán haber mejorado en su expresión y conocimiento de las emociones. Para ello, colocaremos unas imágenes alrededor de la clase de gente con distintos estados de ánimo. Uno por uno irán corriendo a por una de las fotos y la colocarán en medio del círculo. Los demás compañeros deberán decir porqué creen que se siente así y tras escucharles dirá la verdadera razón.
Al final, realizaremos un juego llamado “Esto es un abrazo”. Comenzará la profesora diciéndole al niño de su derecha “esto es un abrazo” y le dará un abrazo. El niño le contestará “¿un qué?” y la profesora volverá a contestar “un abrazo” y le volverá a dar otro. Ese niño deberá realizar lo mismo con su compañero de la derecha, y así irán uno por uno hasta acabar el círculo.

2. Desarrollo: Esparciremos por la clase todas las pelotas que tengamos de color verde y de color rojo. Los niños irán andando por el espacio mientras suena una música y cuando se pare la profesora propondrá una situación (Por ejemplo: ¿quién se enfada cuando mamá no quiere ir al parque?) Los niños que lo hagan deberán coger la pelota roja, los que no lo hagan deberán coger la verde. Cuando todos tengamos una pelota de un color hablaremos sobre porqué reaccionamos así ante esas situaciones.
A continuación, realizaremos otra actividad que les permita concienciarse a los niños sobre todo lo que saben hacer bien. Uno a uno según ordene la profesora irán diciendo algo que sabe hacer bien y los demás deberán imitarle. Si algún niño repite la misma acción que otro no valdrá y deberá pensar otra cosa que sepa hacer bien. De este modo evitaremos que todos los niños hagan lo mismo que el líder de la clase.

3. Vuelta a la calma: Los niños deberán tumbarse en el suelo de la forma que más cómoda y relajante les sea. Sonará una pieza de música clásica que han de escuchar con detenimiento ya que al finalizar cada uno dirá a que le ha recordado o que se ha imaginado.

Evaluación:
            En el penúltimo apartado de nuestra ficha-registro deberemos apuntar si son capaces o no de reconocer las emociones de los demás y las propias, cómo reaccionan ante diferentes situaciones y si son capaces de relajarse correctamente.

lunes, 2 de junio de 2014

Octava Sesión: ¿Jugamos?

¿JUGAMOS?
Recursos:
  • Bolos y pelota.
  • Aros y picas.
  • Pelotas.
  • Bloques de goma espuma (o similares)
Desarrollo:
            1. Calentamiento: Tras comenzar con nuestros ejercicios de calentamiento y haber cantado la canción de “Buenos días para todos” pasaremos a la siguiente actividad. Aprovechando que tenemos a los niños sentados en corro, comenzaremos con el niño de nuestra izquierda. Deberá de preguntarle al compañero de su izquierda “¿Me quieres?” y el compañero contestará “Sí, pero ahora no puedo reírme” por lo que deberá intentar hacerle reír bien mediante cosquillas o bien haciendo mínima. Así irán uno por uno hasta completar el círculo.

            2. Desarrollo: Dividiremos la clase en cuatro rincones en los que en cada uno de ellos se realizará un juego diferente:
- En el primero se jugará a los bolos. Por cada bolo tirado el niño deberá decir una cualidad positiva suya.
- El segundo juego consistirá en meter aros de colores en unas picas puestas verticalmente. Por cada aro metido el niño deberá decir una cualidad positiva de cada uno de sus compañeros.
- En el tercero jugarán a la “petanca”. La profesora colocará un aro en el suelo y cada niño deberá tirar una pelota para intentar meterlo dentro del aro o dejarlo lo más cerca posible a él. El niño que gane deberá decir una cualidad positiva suya y una de cada uno de sus compañeros.
- En el cuarto rincón jugaremos al fútbol. Realizaremos una portería con bloques de goma espuma o algún material que nos permita hacerla no muy grande. Cuando todo el equipo meta gol, harán un compromiso para mejorar la convivencia en el aula.

            3. Vuelta a la calma: En la vuelta a la calma, hablaremos sobre qué juego les ha gustado más, qué cosas buenas hemos dicho los unos de los otros y cómo nos hemos comprometido a mejorar la convivencia del aula.
            Tras estos minutos de reflexión, explicaremos a los niños lo importante de respirar bien a la hora de relajarnos (inspirar por la nariz y expirar por la boca) y realizaremos un juego. Los niños se tumbarán en el suelo y cerraran los ojos. Les diremos que tienen que respirar de la manera que les hemos dicho y que no podrán moverse pase lo que pase, aunque oigan ruidos fuertes o su nombre. El niño que consiga aguantar toda la actividad respirando correctamente obtendrá un caramelo.

Evaluación:

            En esta sesión observaremos si los niños son capaces de respirar correctamente a la hora de relajarse y si han sabido valorar las cualidades buenas de ellos mismos y de sus compañeros.

viernes, 30 de mayo de 2014

Séptima Sesión: Te entiendo, Amigo

TE ENTIENDO, AMIGO
Recursos:
  • Caja mágica.
  • Cuerdas, pelotas, cojines, ladrillos, aros y palos.
Planteamiento:
            1. Calentamiento: Al finalizar el calentamiento pertinente y hablar de los sentimientos a través de la canción “Buenos días para todos” realizaremos una actividad en círculo que ayude a los niños a valorarse tal y como son. Para ello contaremos con una caja mágica, en la que dentro de ella habrá un espejo. Explicaremos a los niños, que dentro de esa caja está la persona más  importante para nosotros, pero que cuando la vean no pueden decir quién es hasta que todos la hayan visto. Los niños irán pasando uno por uno a mirar en el interior de la caja viéndose a ellos mismos reflejados. Al finalizar, sin decir aún qué persona estaba en la caja, les preguntaremos por qué es la persona más importante, qué tiene de especial y hablarán de la persona a la que han visto. Por último, descubriremos quién era la persona tan especial que había en esa caja, mostrándoles que para nosotros todos ellos son igual de especiales.

            2. Desarrollo: A continuación pasaremos a contar un cuento motor en el que los niños deberán ir representándolo por el aula según indique el profesor. Podremos utilizar cualquier cuento en el que el protagonista tenga problemas y a ser posible serán casos reales de nuestra clase. El cuento que presento a continuación tiene como personajes a unos niños que pasan por una serie de dificultades hasta llegar a su meta final. Es una modificación de “El cuento encantado” cuya autora es Carmen Parets Luque:

El bosque encantado
Había una vez cinco amigos que fueron de excursión al bosque. Cada uno era diferente, pero todos eran amigos y jugaban y reían siempre juntos (los niños se van moviendo por el espacio riendo y saltando). Unos eran rubios, otros morenos, otros de ojos azules, otros de ojos marrones, unos altos, otros bajos, y había uno muy tímido que hablaba muy poco. De repente, un brujo muy enfadado por el extraño sonido que hacían los niños con sus bocas y que nunca había escuchado. El brujo enfadado les hizo un hechizo y les dijo que no volverían nunca a casa sino le hacían una escultura muy graciosa que le hiciera reír, porque él no se había reído nunca. 
El brujo les explicó que tenían que recoger unos objetos que encontrarían por el camino, y haciendo equilibrio con ellos, tendrían que atravesar el bosque hasta llegar al “jardín de la tierra mágica”.
Cuando llegaron al camino (marcamos un camino en el suelo con unas cuerdas) se encontraron con una pelota, un cojín, un ladrillo, un aro y un palo. La pelota tenía que ser llevada con una sola mano, el ladrillo encima de la cabeza, el palo apoyado en los hombros, el aro con las manos a la altura de los ojos y el cojín apoyado en la espalda. El brujo les advirtió que si se les caían los objetos, se convertirían por siempre en animales del bosque encantado.
Nuestro protagonista que menos hablaba tuvo una gran idea ¡Chicos, tenemos que ayudarnos los unos a los otros para poder llevar las cosas  hasta el final y sin que se nos caiga nada¡ ¡Qué buena idea amigo! contestaron los demás, y fueron cogiendo las cosas que el brujo les había dejado. (los niños cogen las cosas ayudándose los unos a los otros).
Con los objetos ya cogidos, comenzaron a caminar ayudándose los unos a los otros para que no se cayera nada. Primero se encontraron con un pozo que tenían que saltar para poder pasar al otro lado (van saltando unos aros sin caer dentro), después se encontraron un río con un puente viejo y medio roto (atraviesan un banco de madera por encima). Atravesando el puente, de pronto se dieron cuenta de que al final de todo había unas rocas en el agua para poder atravesarlo (saltan picas sin pisarlas haciendo zig-zag).
Una vez que llegaron al otro lado del río, se encontraron con una cueva muy oscura y muy estrecha y solo podían atravesarlo yendo a gatas (pasar por debajo de una mesa). Cuando salieron, se encontraron con un bosque lleno de árboles muy altos y frondosos que tenían que esquivar porque ¡estaban vivos! (sortear unos palos puestos verticalmente haciendo zig-zag). Los niños cruzaron el bosque corriendo muy deprisa pero….oh no…a dos de nuestros protagonistas, al niño que más pegaba y otro que no jugaba nunca los habían cogido (preguntar a los niños si ayudan a soltarlo).
Cuando consiguieron dejar atrás los árboles, vieron una luz muy fuerte y se dieron cuenta de que habían llegado al jardín de la tierra mágica. Deseando volver a casa, los niños hicieron la escultura más divertida que pudieron (hacer una escultura). El brujo al verlos ¿creéis que se reiría? Pues sí, comenzó a reírse a carcajadas, sin poder parar, y el hechizo se rompió pudiendo volver así todos a casa.

            3. Vuelta a la calma: Sentaremos a los niños en círculo y hablarnos sobre cómo se han sentido siendo los protagonistas de la historia y que creen que podrían hacer para que todos jueguen juntos en clase. Preguntaremos si creen que los niños lo podrían haber conseguido sin la ayuda de todos y si había algún personaje más importante que otro.

Evaluación:
            En el apartado de la ficha-registro de la sesión siete nos centraremos en observar si los niños son capaces de empatizar con otras personas que están pasando por alguna situación de dificultad y qué conclusiones han sacado del cuento motor y del ejercicio de la caja mágica.